PROYECTOS COLABORATIVOS DESCENTRALIZADOS

En los últimos años han proliferado numerosas plataformas de economía colaborativa donde las empresas que las gestionan ofrecen a sus usuarios la posibilidad tanto de adquirir productos o servicios como la posibilidad de rentarlos. De esta manera, el usuario se aprovecha de la plataforma y los servicios ya montados por la compañía a cambio del pago de unas comisiones. El esquema ya tradicional de la economía colaborativa corresponde al siguiente diagrama:

“VIEJO” ESQUEMA COLABORATIVO

Con el nuevo paradigma de la descentralización que tiene soporte en tecnologías como “Blockchain”, se puede ir varios pasos más allá dando la oportunidad a cualquier persona de ser miembro del ecosistema en cualquiera de sus facetas, ya sea relacionada con su gestión, su diseño, su implementación o su uso. Esto diluye en gran medida la propiedad del ecosistema, democratiza enormemente todos sus aspectos y lo convierte en colaborativo de verdad.

Este cambio es fundamental para marcar el paso dentro del mundo laboral y convertir a este en el motor de una sociedad que avanza más rápido en el camino mejor para todos. A continuación, entremos más en detalle de cómo lograrlo.

EL NUEVO MERCADO LABORAL

El mercado laboral se dinamiza mediante la ideación, implementación y puesta en marcha de nuevos proyectos. Sin embargo, estos pasos se convierten en una carrera de obstáculos difíciles de salvar hasta el punto de renunciar a intentarlo siquiera, en muchos casos. Esto lleva a reducir el índice de emprendimiento y a que la gente no haga lo que realmente le gusta. Sin embargo, estos obstáculos se pueden salvar buscando la colaboración necesaria de los demás.

Un nuevo modelo colaborativo puede hacer que cualquier proyecto o sueño se haga realidad. Es necesario un ecosistema donde cada individuo pueda aportar lo que crea mejor dentro de un entorno colaborativo confiable. El modelo laboral actual no funciona y la sociedad tiene que prosperar en base a realizar lo que ella misma considera que es mejor para su totalidad.

El centro neurálgico para conseguir esto son los Proyectos Colaborativos Descentralizados (DCPs por sus siglas en inglés). Estos proyectos surgen de cualquier agente o entidad que quiera basar en la colaboración externa el éxito del mismo, sin requerir la creación de una empresa o contratar dentro de ella a todos los partícipes del proyecto. Las relaciones que se establecen en el ecosistema pueden ser entre particulares, entre empresas o entre empresas y particulares.

 

 

El ecosistema tiene los mismos actores que puede tener otra plataforma laboral del tipo de LinkedIn como caza talentos, formadores, empresas, emprendedores, trabajadores, estudiantes, propietarios e inversores. La diferencia está en que los proyectos tienen un carácter mucho más colaborativo yendo más allá de la adquisición de perfiles para unas tareas determinadas y, además, muchas de las operaciones necesarias se pueden realizar dentro del propio sistema como contratos o inversiones.

En un ecosistema de este tipo, los actores tienen más facilidad para colaborar en los proyectos que más les motivan y con la gente que más confianza les aporta, gracias a los sistemas reputacionales avanzados que ya operan en los sistemas más tradicionales y que continúan evolucionando sobre tecnologías descentralizadas.

El ecosistema debe aportar una serie de herramientas tecnológicas para que la operativa cumpla con todas las funcionalidades requeridas:

  • Seguridad
  • Gestión de identidad
  • Sistema reputacional
  • Aplicativos de acceso
  • Plataforma tecnológica
  • Sistema de gestión y planificación de proyectos
  • Búsquedas de recursos y proyectos
  • Herramientas de gestión de la gobernanza de los proyectos
  • Aplicaciones de comunicación entre miembros
  • Verificación de títulos académicos u otro tipo de logros
  • Gestión de eventos
  • Herramientas de compra/venta de participaciones del proyecto
  • Sistemas contractuales, definición de acuerdos y ejecución de los mismos.
  • Cualquier otro servicio propio de una red social

La plataforma tecnológica no lo es todo para desarrollar DCPs. Disponer de espacios físicos comunes donde llevar a lo presencial la colaboración y recibir servicios de consultoría por parte de terceros son ejemplos de servicios que pueden llevarse a cabo fuera de la plataforma tecnológica, aunque se pueden ver reflejados en esta a modo de relaciones y/o contratos.

En conclusión, es muy complicado disponer de todo el conocimiento y de todos los medios en un entorno cerrado por lo que disponer de un ecosistema colaborativo nos puede proporcionar un mayor grado de competitividad y, además, llevar a cabo los proyectos que la sociedad realmente necesita.

 

Edgar García

26/06/17

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By |2017-06-26T09:43:36+00:00June 26th, 2017|Blockchain, Network|0 Comments

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